domingo, 2 de octubre de 2011

IMPORTANTE :)

Buenaaass queria deciros que si quereis continuar alguna de las dos historias (marcada por la luna o 10 cartas para 100 noches) me escribais un e-mail con el titulo de la historia y yo os enviare a la direccion que vosotros me digais un capitulo mas
esque estoi teniendo algunos probles para subir los capitulos
perdonad las molestias
:)
yareaj@virginiacrespo.com

martes, 20 de septiembre de 2011

10 CARTAS PARA 100 NOCHES capitulo 2

CAPITULO DOS:RECUERDO DE AQUELLA ULTIMA NOCHE  
Dos días después de la aparición de Mikel, me encontraba en un tren camino santo domingo. 
-¿sales?- Arturo estaba apollado en mi  puerta mirándome con aquellos ojos que mas de una vez me habían prohibido dormir, con aquella mirada suya que hacia que el mundo se parara cada vez que sus ojos verdes se encontraban con los mios
Le sonreí y pase por su lado apresurándome hasta encontrarme con los demás
-¿Qué vamos a hacer esta noche?- pregunte llamando la atención de todos- ¡a que adivino!...
-¿y si jugamos al escondite?- dijo Arturo interrumpiéndome
-¿al escondite?- pregunto Mikel- no estamos ya un poco creciditos 
-como en los viejos tiempos- dijo Arturo con aquella sonrisa tan apetecible
Carmen empezó a contar y todos salimos disparados hacia diferentes sitios donde escondernos.
Yo Sali corriendo detrás de Mikel pero Arturo tiro de mi y me llevo hasta el sotano, bajamos las escaleras y abrimos la puerta. El sotano era frio y oscuro, diferentes coches se colocaban en orden cada uno enfrente de un numero que identificaba su lugar con el numero de su casa. Reconoci uno en particular, uno de estos coches antiguos blanco amarillento que llevaba allí parado desde que yo llegue a ezkarai, me resultaba extraño ya que jamás habíamos conocido a su dueño y la casa a la que correspondía el aparcamiento también llevaba años abandonada.
El largo pasillo negro se fue iluminando lentamente con la tenue luz de una lámpara con la mayoría de las bombillas fundidas. Arturo siguió tirando de mi hasta que nos escondimos detrás de un todo terreno negro, recordaba aquel lugar, ese había sido el lugar donde hace años Arturo y yo nos habíamos besado por primera vez…
Le mire aun jadeante por la carrera hasta nuestro escondite
-yarea- me dijo en un susurro- ¿si yo desapareciera, si me fuera?
-¿Por qué lo dices?¿ vas a irte? – pregunte mientras nuestros cuerpos se iban acercando lentamente como si fueran dos imanes 
-no, simplemente era por saber, nadie sabe lo que puede pasar- dijo sonriéndome
-¿y tu que harias si a mi me secuestra un ovni? ¿o un vampiro? ¿o quizás puede que sea una mujer loba? Nadie sabe lo que puede pasar- le dije con una sonrisa burlona 
Solto una leve carcajada acercándose a mi boca, sus labios se encontraron con los mios desesperados, nos besasmos en silencio, deseando que el tiempo se parara en aquel instante, aquel instante que, sin saberlo, iba a ser el ultimo…

MARCADA POR LA LUNA capitulo 4 - contado por james

CAPITULO 4
Selene, un bonito nombre. Creo que había estudiado que significaba
 algo como “hija de la luna” o cosas por el estilo.
La observe escabullirse entre la multitud, sin duda era preciosa. Tenía el pelo largo y muy negro al igual que sus ojos, inmensos y penetrantes pero negros como la noche, unos labios carnosos y perfectos y una sonrisa que iluminaba la estancia.
No entendía el  porqué aquel repentino interés por esta chica, al fin y al cabo, era una humana normal, como todas. Pero había algo que me atraía hacia ella, en fin, me daba igual. Tenía cosas más importantes por las que preocuparme.
Sumido en mis pensamientos caminé por el extenso pasillo acariciando con las yemas de los dedos las taquillas del instituto. Me paré ante el enorme tablón de anuncios situado a la entrada de la biblioteca, ya que un enorme cartel amarillo fosforito, había conseguido llamar mi atención.
Lo leí con interés.
ACAMPADA DENTRO DE DOS SEMANAS-SOLO POR 90 EUROS- UNA OPORTUNIDAD PERFECTA PARA CONOCER MUNDO.
Será a la sierra de Cazorla dentro de dos semanas se os informara.
¡NO FALTEIS!
Vaya nunca había ido de acampada, si no tuviera que matar seres sanguinarios o que encontrar un diario que desvelaría todas las incógnitas que rodeaban mi mundo, hasta iría y todo.
La verdad es que el verdadero motivo por el que me había apuntado al instituto era no levantar sospechas, pero en realidad me importaba bastante poco todo aquello, sin mencionar , claro está, a mi interés repentino por aquella chica, es lo que tiene ser adolescente.
Me reí para mis adentros al pensar que llevaba 467 años siendo adolescente.
-Hola.
Una chica rubita y pecosa con el pelo corto y puntiagudo se presento ante mí.
-Se presenta ante ti Michelle, soy la encargada de lo de la acampada, y como te he visto que llevabas un buen rato mirando el cartel he pensado que te interesaría saber algo sobre el viaje
La mire examinándola y fruncí el ceño, era muy alegre, parecía que si dejaba de sonreír durante un solo instante un calambrazo le recorrería todo el cuerpo.
-No, si en realidad yo…-intenté parecer amable pero su vocecilla de pito volvió a interrumpirme.
-Se que eres nuevo y que te cuesta un poco integrarte, pero te aseguro que la acampada es la mejor forma de conocer gente, además pierdes tres días de clase.
Me sonrió suplicante y pestañeo varias veces iluminando unos ojitos azules que se escondían bajo el largo flequillo
-Me lo pensare- respondí poniendo los ojos en blanco- aunque no te prometo nada, no me suele gustar el campo.
-No te preocupes- dijo sin dejar de sonreír- tenemos unas enormes cabañas de madera.
Le sonreí, algo agobiado por la pesada ésta que se me había enroscado.
Debería haberle puesto alguna escusa, como que era alérgico a los mosquitos o algo así, pero supongo que Michelle encontraría la solución a mis problemas.
-Bueno- dijo ella- yo te apunto en la lista y tú ya me lo confirmas en menos de una semana.
-Vale, supongo que una semana me dará el tiempo suficiente para acostumbrarme al campo.
Soltó una chillona carcajada y me volvió a mirar.
-¿Te llamas?- preguntó alargando demasiado el final.
-James- respondí apenas sin mirarla.
-Muy bien- dijo ella- James de cuarto ¿me equivoco?
-no, está bien.
Me volvió a sonreír y se marcho con pasos saltarines que hacían que su vestido verde oscuro volara tras de ella.
“ay dios” murmure para mí mismo “que no me pase nada”
Y Salí del instituto.

 Afuera hacia frio, la verdad es que demasiado frio para ser septiembre.
Caminé despacio hasta toparme con una pequeña cafetería cerca de la entrada al bosque. Al entrar vi que estaba abarrotada de gente que reía, comía y bebía mientas un gran barullo de voces lo inundaba todo.
Estaba hambriento, no había comido nada desde que llegue al pueblo así que pedí un sándwich y un café y esperé pacientemente. La camarera, una señora regordeta y pelirroja que, según su etiqueta, se llamaba Peny.

sábado, 17 de septiembre de 2011

MARCADA POR LA LUNA capitulo 3

CAPITULO 3 contado por selene
Lo primero que hice al salir del instituto fue huir, correr aceleradamente hasta el bosque donde, tras pasar por un extenso pinar, entre dos enormes robles, llegué a mi casa.
Mi hogar desprendía tantos recuerdos que tan solo ver los dos robles me producían una extraña sensación en el estómago.
La pequeña cabaña de madera con chimenea y todo, era lo mas parecido a un hogar que yo había tenido nunca.
Me adentre en ella dejando que Duna(mi gato)se me enrollara entre las piernas pidiéndome amor, le acaricie apresuradamente la cabeza y corrí hacia el escritorio de madera situado junto a la chimenea.
Encendí mi potroso ordenador y rápidamente empecé a escribir un correo.
Ekun:
Esta mañana en el instituto ha ocurrido algo extraño, he visto a un chico, más o menos de mi edad(o al menos la que aparentó)
Que desprendía un extraño olor, estoy casi segura de que era uno de ellos pero ante todo he decidido escribirte primero. Si tengo razón y era uno de ellos se supone que estaría expulsado de la orden, lo que no se qué ventajas me da.
Según el último tratado, ni él nos puede atacar ni nosotros a ellos, pero me temo que el motivo por el que le han expulsado sea probablemente porque no lo ha cumplido.
Por favor respóndeme rápido.
Te quiero
Selene.
Lo escribí en menos de un minuto y sabía que en menos de un minuto obtendría la respuesta.
Ekun era mi hermano mayor, cuando nos convertimos estuvimos durante mucho tiempo juntos pero después él se unió a los grandes y yo decidí emprender un nuevo camino, intentando tener una vida normal.
Mientras pensaba en los tiempos en los que Ekun y yo estábamos unidos un pitido me saco de mi ensoñación, tenía un correo nuevo. Por supuesto, de mi hermano lo abrí con rapidez y lo leí.
Yarea:
Si de veras es uno de ellos no tienes por qué preocuparte por el momento.
Cuando le destierran de la orden pierde todo su poder, así que si no te ve con las manos en la masa o no se lo dices dudo que nunca pueda averiguarlo.
Pero seguramente estará aquí porque antes de irse habrá visto la sala localizadora.
No levantes sospechas, mantente como una persona normal y trátale como a todos, o mejor dicho, no le trates.
También te quiero y espero verte pronto.
Por favor ten cuidado
Tu hermano.
Vale, volvamos al instituto y tratémosle como a alguien normal.
Así que volví al instituto.
Me tocaba ciudadanía y, cómo no, sentado en la primera fila, con una sonrisa encantadora y unos ojos penetrantes y profundos estaba él. Corrí hasta mi sitio al final de la clase y me escondí tras mis libros.
-Abrirlo por la pagina 13 y terminar los ejercicios que empezamos el otro día. Los recogeré al final de la clase.
Hice el trabajo y me quedé organizando mi mente.
Tras la clase todos los alumnos salieron disparados hacia la cafetería y yo me quedé en mi taquilla fingiendo que buscaba algo.
Entonces vi como él se me acercaba y apresuradamente. Cogí a un chico que pasó por delante de mí y empecé a hablar con él.
-Bueno y entonces tú eras Aitor ¿no?
El chico, que por cierto, aparte de ser gordo y feo, era idiota, pareció que se lo pensaba y respondió.
-emmm sí, supongo que sí.
-Me dejas los apuntes de… - busqué en mi cabeza la clase donde le había visto- de literatura, eso, literatura
-emmm pues sí, vale, pero luego, ahora mi madre, está esperando en secretaria, adiós.
Mierda, pensé, pero ya era inevitable. El se acercaba hacia mí con paso decidido.
-Hola- dijo, y me mostro una sonrisa radiante y perfecta.
Le respondí levantando la cabeza y dándome la vuelta volviendo a fingir que buscaba algo.
-¿Tu novio?- me preguntó.
-No, por dios- dije sorprendida.
-¿Amigo, quizás hermano?
Negué con la cabeza volviéndome de nuevo y él me volvió a sonreír mientras me volvía a preguntar. Era muy insistente, aunque a la vez bastante irresistible , con esa voz suave y algo ronca con la que me hablaba y ese interés repentino en que yo estuviera hablando con otro.
-¿Entonces?- dijo sacándome de mi ensoñación.
Me di la vuelta y le mire fijamente a esos ojos grises que inexplicablemente tanto me atraían, alce una ceja y le sonreí débilmente.
-Un desconocido. Por cierto, igual que tú.
Soltó una débil carcajada, sin duda, muy sexy y me miro de la misma forma que yo había intentado mirarle a él.
-Apuesto a que estas deseando que deje de serlo.
Me reí con una risa falsa y dañina y le miré.
-Apuestas mal, creo que el único interesado en que aquí alguien deje de ser un desconocido eres tú.
Le mire para observar su expresión, serena, tranquila, ni se inmuto por mi comentario.
Se encogió de hombros, alzando la vista y volvió a mirarme tan fijamente que estuve a punto de perderme en esos ojos tan grises.
-Puede- me dedicó una sonrisa-James, por si acaso.
Me volví a dar la vuelta hacia la taquilla y sin mirarle respondí.
-Selene.
-Un placer ¿vas a la cafetería?
-no- dije tajantemente y Salí disparada hasta la puerta de salida.









viernes, 16 de septiembre de 2011

contactar... =)

yareaj@virginiacrespo.com
de nuevo os invito a que leais el comienzo de mis dos historias y os agradezco muchiiisimoo que dediqueis un cachito de vuestro tiempo a hacerlo
tambien me gustaria que me comentarais o que me enviarais un e-mail a la direccion que he puesto arriba
muchas gracias por vuestras sugerencias y vuestras preguntas :)
mil gracias de nuevo

jueves, 15 de septiembre de 2011

10 cartas para 100 noches CAPITULO 1

Estaba sentada en el taburete de aquel viejo bar dándole vueltas a todos aquellos pensamientos que se amontonaban en mi cabeza. Eran las doce y media de la noche estábamos a punto de cerrar, y yo volveria a casa donde las pesadillas no me dejarían dormir de nuevo
-¿Cuándo tiempo llevas sin verle?
De repente  aquella voz familiar me saco de mi ensoñación, me di la vuelta sonriendo de oreja a oreja
-pues el mismo que llevo sin verte a ti
Salte de el taburete y me apresure a abrazar a Mikel.mikel era un amigo de la infancia con el que había compartido momentos inolvidables. No había cambiado nada, seguía siendo igual de alto que siempre, igual de regordete que siempre y con aquellos ojos azules grandes y nerviosos. 
Los dos nos sentamos en una de las mesas de el fondo de el bar sin preocuparnos porque entrara algún cliente
-¿Qué estas haciendo aquí?- le pregunte aun sorprendida por su visita, ya que llevaba mas de dos años sin verle
-espero que estes preparada- me dijo con una nota sombria en la voz-ya se que huistes de todo esto hace tiempo, pero tengo nuevas pistas, he seguido el rastro que nos dejo y cuando todos os rendisteis yo continue buscándolo
-Mikel- le corte con los ojos llenos de lagrimas- no podemos volver a todo aquello, lo buscamos durante un año entero sin ninguna respuesta y cada uno de nosotros partió por un camino diferente intentando superarlo, no puedo meterme en todo aquello de nuevo
-Yarea escuchame, no hubiera recorrido mil kilómetros para encontrarte si no fuera realmente importante sobre lo que tengo que hablarte, escuchame, dejame que te lo explique todo y si después sigues sin querer volver, lo entenderé, pero al menos dejame contártelo ¿esta bien?
Asentí mirándolo fijamente  esperando escuchar su historia que, aunque yo sabia que no podía, me haría volver.
-Bueno haber, empiezo por el principio- se paro un momento a pensar, como si le costara recordar lo que me iba a contar- Al año de que Arturo desapareciera, cuando todos vosotros os rendisteis y os fuisteis, yo segui adelante, porque sabia que había mucho mas. Asi que viaje a Madrid y me presente en su casa, Carmen y luis estaban destrozados al igual que su madre que estaba empezando a perder el juicio, les pedi que me dejaran echar un vistazo a su habitación y por supuesto ellos no se negaron, allí encontré esto- se dio la vuelta y comenzó a rebuscar en una bolsa del mercadona, de allí saco una caja de zapatos, le mire extrañada
-¿una caja de zapatos?
Me tendio la caja
-abrela
La abri con cuidado y dentro me encontré con unos diez sobres negros, una foto mia y de Arturo y una carta que yo le envie 
-¿Qué es esto?- pregunte desconcertada
-las cartas negras son como las que nos mandaron a nosotros, solo que a el muchas mas, el la termino…
Me lleve una mano a la boca, sabia perfectamente de que me estaba hablando, poco después de que Arturo desapareciera, todos empezamos a recibir unos extraños sobres negros que parecían llevarnos a todos a alguna parte, era como una especie de juego, de gincana, pero que ninguno termino ya que cada vez se iban volviendo mas tenebrosas y extrañas las cartas sin remitente, yo tan solo tenia tres, que para algunos ya era mucho, pero Arturo tenia mas de diez, lo había completado y además el empezó a recibir las cartas mucho antes que nosotros ya que nosotros solo obtuvimos alguna una vez que el ya no estaba…
-¿crees que desapareció por culpa de haberla terminado?
-creo que no desapareció
-¿Cómo?
-la carta que tu le enviaste , bueno le enviaste muchas pero esta en concreto se la enviaste después de que desapareciera, mira la fecha. Lo cual quiere decir que alguien la recibió, la leyó y después la escondió en esta caja junto con las demás cosas. Yarea ese alguien solo puede ser Arturo. 
-continua con la historia- le pedí
-Sali de Madrid con la caja y con Carmen  que decidió acompañarme ya que vió que mis progresos eran asomborosos -  sonrió entre dientes, orgulloso de si mismo
-Los dos volvimos a Ezcaray y al poco tiempo de estar allí recibi esto- me dio un papel doblado
Lo abri y lo lei con atención
Mikel:
Dile que la quiero, que esta vez ni el tiempo ni la distancia han hecho que el olvido me afecte.
Se que es extraño todo esto que esta pasando, algún dia sabremos la verdad.
Cuida de ella, esta en peligro, ella es la única que puede resolverlo todo
Espero que algún dia nos volvamos a ver

Reconoci aquella letra al instante , sentí como todo mi interior se daba la vuelta, como todo el muro que con el tiempo había intentado crear para separarme de todo aquello se derrumbaba, estaba vivo, me quería y yo era la única que podía encontrarle . sin darme cuenta empece a llorar
-Mikel- dije entre lagrimas-¿Cuándo nos vamos?
Mikel sonrió mientras se levantaba de la silla y me llevaba con el hasta la puerta donde para mi sorpresa me esperaba también Carmen que se abalanzo hacia mis brazos al verme
-lo vamos a encontrar-me susurro al oído
-claro que si.

Marcada por la luna CAPITULO 1 y 2

CAPITULO 1
Otro día normal, en un colegio normal.
Una persona normal…si, ya,  quien se va a creer eso.
Paseé junto a las taquillas en busca de algo que pudiera reconocer. El día olía igual, la misma gente, los mismos pasillos, la misma lejía, los mismos papeles,  lápices y en fin, el mismo olor a vida normal, claro…un minuto, olfateé el aire y reconocí algo nuevo, alcé las cejas y pude divisar un barullo de chicas que reían y susurraban cosas como:
-Dios ¿has visto como está el nuevo?
O cosas como
-¡Me lo pido¡
En fin, las típicas chorradas que llevaban repitiéndose toda la semana.
 Ya que, como acababa de empezar un curso nuevo, no paraban de entrar y entrar alumnos nuevos.
Pero esta vez era diferente, me acerqué al reclamado alumno nuevo con la mirada y le analicé:
Grandes ojos grises, pelo oscuro, buen cuerpo, una mandíbula prominente y unos carnosos labios. Parecía uno de esos chicos que ves por la calle y te quedas pasmada mirándole, haciendo el ridículo ante todo el mundo.
Me reí ante ese pensamiento, suerte que yo nunca lo haría.
Pero volviendo a lo de antes. Tenía algo extraño, una especie de aureola blanquecina, invisible para los ojos humanos por supuesto.
Me fijé en su olor,  olía a verano, a felicidad, a calor, a…a cielo
‘’O no’’ me dije a mi misma y eché a correr hacia la puerta principal.



CAPITULO 2
Bien, vale, ya estaba aquí.
Lo único que tenía que hacer era lo que siempre había querido y lo que nunca había podido, me reí, por fin, ya era libre de toda esa mierda.
Odiaba el instituto, bueno la primera vez no lo odiaba ni la segunda, ni la tercera , supongo que lo empecé a odiar sobre la 123 vez.
Escuche a unas jóvenes opinar sobre mí cosas como
-Dios, como está el nuevo.
O algo como
-Me lo pido.
Y tenían razón, la verdad es que no estaba nada mal.
Les dediqué una radiante sonrisa haciendo que estallaran en risitas nerviosas.
Entonces fue cuando la vi, una guapísima chica de pelo negro salió disparada a una velocidad casi sobre humana y se perdió por la puerta principal del instituto, me provocó una sensación extraña. Ojala no me hubieran quitado los poderes al salir de la orden, así simplemente con rozarla podía haber averiguado todo sobre ella.
Bueno, pensé, basta de distracciones.
La última vez que entré en la sala localizadora de la orden pude ver que en este pueblo había una presa, pensé que sería algo fácil para empezar, así que me decidí a venir aquí. Además, según mi tío Bruno me contó, decía que el último lugar donde había visto el diario de mi padre era aquí, así que, sí, era un buen lugar para empezar.