jueves, 15 de septiembre de 2011

10 cartas para 100 noches CAPITULO 1

Estaba sentada en el taburete de aquel viejo bar dándole vueltas a todos aquellos pensamientos que se amontonaban en mi cabeza. Eran las doce y media de la noche estábamos a punto de cerrar, y yo volveria a casa donde las pesadillas no me dejarían dormir de nuevo
-¿Cuándo tiempo llevas sin verle?
De repente  aquella voz familiar me saco de mi ensoñación, me di la vuelta sonriendo de oreja a oreja
-pues el mismo que llevo sin verte a ti
Salte de el taburete y me apresure a abrazar a Mikel.mikel era un amigo de la infancia con el que había compartido momentos inolvidables. No había cambiado nada, seguía siendo igual de alto que siempre, igual de regordete que siempre y con aquellos ojos azules grandes y nerviosos. 
Los dos nos sentamos en una de las mesas de el fondo de el bar sin preocuparnos porque entrara algún cliente
-¿Qué estas haciendo aquí?- le pregunte aun sorprendida por su visita, ya que llevaba mas de dos años sin verle
-espero que estes preparada- me dijo con una nota sombria en la voz-ya se que huistes de todo esto hace tiempo, pero tengo nuevas pistas, he seguido el rastro que nos dejo y cuando todos os rendisteis yo continue buscándolo
-Mikel- le corte con los ojos llenos de lagrimas- no podemos volver a todo aquello, lo buscamos durante un año entero sin ninguna respuesta y cada uno de nosotros partió por un camino diferente intentando superarlo, no puedo meterme en todo aquello de nuevo
-Yarea escuchame, no hubiera recorrido mil kilómetros para encontrarte si no fuera realmente importante sobre lo que tengo que hablarte, escuchame, dejame que te lo explique todo y si después sigues sin querer volver, lo entenderé, pero al menos dejame contártelo ¿esta bien?
Asentí mirándolo fijamente  esperando escuchar su historia que, aunque yo sabia que no podía, me haría volver.
-Bueno haber, empiezo por el principio- se paro un momento a pensar, como si le costara recordar lo que me iba a contar- Al año de que Arturo desapareciera, cuando todos vosotros os rendisteis y os fuisteis, yo segui adelante, porque sabia que había mucho mas. Asi que viaje a Madrid y me presente en su casa, Carmen y luis estaban destrozados al igual que su madre que estaba empezando a perder el juicio, les pedi que me dejaran echar un vistazo a su habitación y por supuesto ellos no se negaron, allí encontré esto- se dio la vuelta y comenzó a rebuscar en una bolsa del mercadona, de allí saco una caja de zapatos, le mire extrañada
-¿una caja de zapatos?
Me tendio la caja
-abrela
La abri con cuidado y dentro me encontré con unos diez sobres negros, una foto mia y de Arturo y una carta que yo le envie 
-¿Qué es esto?- pregunte desconcertada
-las cartas negras son como las que nos mandaron a nosotros, solo que a el muchas mas, el la termino…
Me lleve una mano a la boca, sabia perfectamente de que me estaba hablando, poco después de que Arturo desapareciera, todos empezamos a recibir unos extraños sobres negros que parecían llevarnos a todos a alguna parte, era como una especie de juego, de gincana, pero que ninguno termino ya que cada vez se iban volviendo mas tenebrosas y extrañas las cartas sin remitente, yo tan solo tenia tres, que para algunos ya era mucho, pero Arturo tenia mas de diez, lo había completado y además el empezó a recibir las cartas mucho antes que nosotros ya que nosotros solo obtuvimos alguna una vez que el ya no estaba…
-¿crees que desapareció por culpa de haberla terminado?
-creo que no desapareció
-¿Cómo?
-la carta que tu le enviaste , bueno le enviaste muchas pero esta en concreto se la enviaste después de que desapareciera, mira la fecha. Lo cual quiere decir que alguien la recibió, la leyó y después la escondió en esta caja junto con las demás cosas. Yarea ese alguien solo puede ser Arturo. 
-continua con la historia- le pedí
-Sali de Madrid con la caja y con Carmen  que decidió acompañarme ya que vió que mis progresos eran asomborosos -  sonrió entre dientes, orgulloso de si mismo
-Los dos volvimos a Ezcaray y al poco tiempo de estar allí recibi esto- me dio un papel doblado
Lo abri y lo lei con atención
Mikel:
Dile que la quiero, que esta vez ni el tiempo ni la distancia han hecho que el olvido me afecte.
Se que es extraño todo esto que esta pasando, algún dia sabremos la verdad.
Cuida de ella, esta en peligro, ella es la única que puede resolverlo todo
Espero que algún dia nos volvamos a ver

Reconoci aquella letra al instante , sentí como todo mi interior se daba la vuelta, como todo el muro que con el tiempo había intentado crear para separarme de todo aquello se derrumbaba, estaba vivo, me quería y yo era la única que podía encontrarle . sin darme cuenta empece a llorar
-Mikel- dije entre lagrimas-¿Cuándo nos vamos?
Mikel sonrió mientras se levantaba de la silla y me llevaba con el hasta la puerta donde para mi sorpresa me esperaba también Carmen que se abalanzo hacia mis brazos al verme
-lo vamos a encontrar-me susurro al oído
-claro que si.

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